Parásitos Internos

LOMBRICES Y TENIAS

Estos “gusanos” se contagian entre los animales por lamer excrementos o lamerse entre sí. Algunos de estos parásitos pueden contagiarse a los humanos y ser realmente dañinos. (Ej: El quiste hidatídico es provocado por la tenia Taenia Echinococcus)

La presencia de parásitos intestinales puede disminuir la eficacia de las vacunas, por lo que es aconsejable desparasitar antes de comenzar el plan de vacunación. Por norma general los cachorros deben desparasitarse al mes de vida, aunque existen productos específicos para administrar antes de esa edad si fuera necesario.

Se deben usar productos veterinarios, ya que los usados para humanos no son del todo eficaces para animales.

Según la normativa vigente en Andalucía es obligatoria una desparasitación anual en un centro veterinario. El resto de las veces el propietario puede hacer el control en su domicilio.



LEISHMANIOSIS

Es una enfermedad causada por el protozoo del género leishmania. Es transmitida por el mosquito flebótomos y afecta fundamentalmente a perros y humanos. Es rara en gatos.

La aparición de los síntomas desde que son infectados los perros depende de su sistema inmunológico, por lo que una apariencia sana no exime de que el animal esté infectado.

Los síntomas más comunes son: crecimiento desmesurado de las uñas, lesiones cutáneas, delgadez, epistaxis, inflamación de ganglios…

El método más seguro de diagnóstico es un análisis de sangre que valorará el grado de afección de la enfermedad así como el estado de riñones e hígado.

El tratamiento de la leishmaniosis es un tanto complejo, ya que aunque son efectivos para los síntomas que presenta esta enfermedad, no logran que el parásito desaparezca al 100% del organismo. Los más usados son antimoniales inyectables, con una duración de unos 20 día y miltefosina oral, con una duración de 28 días, junto con ambos es aconsejable administrar un protector renal y deben repetirse chequeos periódicos para valorar el estado de la enfermedad.

Como es bien sabido el mejor ataque es la prevención, por lo que son aconsejables el uso de antiparásitos externos (collares o pipetas) para prevenir la picadura del mosquito.

También existe la reciente posibilidad de vacunar frente a la leishmaniosis a aquellos animales que aun no la padezcan.

El plan vacunal no es apto para menores de 6 meses y consta de 3 inyecciones en 6 semanas y posteriores revacunas anuales.



DIROFILARIOSIS CANINA

Es una enfermedad cardiopulmonar producida por el nematodo dirofilaria immitis, comúnmente llamado “gusano del corazón” y que afecta principalmente al perro.

Es transmitida por un mosquito culícido, el cual al picar al animal, introduce las larvas en el organismo de éste, las cuales tras una migración llegan a su localización definitiva que es la aurícula derecha y arterias pulmonares. Los vermes adultos pueden vivir entre 5 – 7 años, siendo ellos los realmente patógenos para el animal llegando a provocar incluso la muerte. El tratamiento es un tanto complejo dada la implicación de otros órganos, alterando las funciones hepáticas y renales. Tanto para su tratamiento como para su prevención, es necesario una analítica específica, no existiendo un fármaco que actúe simultáneamente contra las larvas y los gusanos adultos.

Existen otras microfilarias que no son patógenas.