Parásitos Externos

Pulgas

Es un parásito que se alimenta de la sangre del animal. Poseen unas extremidades traseras muy largas lo que les permite saltar de un hospedador a otro.

Cuando son muy abundantes causan una intensa irritación con pérdida de pelo y formación de heridas, llegando a provocar dermatitis y alergias (DAPP). Son transmisoras de diferentes enfermedades.

Para acabar con estos parásitos existen infinidad de productos en el mercado como pipetas, collares, sprays y lociones.



Garrapatas

Son ectoparásitos temporales, ya que sólo suelen aparecer en épocas de calor. También se alimentan de la sangre. Resultan observables a simple vista dado el tamaño que pueden llegar a alcanzar. Para alimentarse introducen el aparato bucal en la piel del animal. Pueden transmitir enfermedades graves. Tienden a alojarse en determinadas zonas corporales como: cabeza, cuello, dorso o región inguinal. Para extraerlas se aconseja la utilización de pinzas específicas para este fin, que facilitan que la garrapata salga entera. Pueden prevenirse con pipetas, collares….



Ácaros

Producen diferentes tipos de sarna. Las más importantes son:

Demodécica: o folicular del perro, proceso cutáneo producido por el Demodex canis. Afecta principalmente a perros menores de 3 años, siendo más frecuente sobre los 2 -10 meses de edad. A partir de los tres años se considera proceso secundario a alguna enfermedad grave. En los perros jóvenes esta enfermedad se considera de carácter genético, en perros adultos pueden influir factores inmunosupresores o de naturaleza exógena o endógena.

Las lesiones más frecuentes son calvas, picor, enrojecimiento, escamas…Con un diagnóstico precoz se tratan fácilmente.

Sarcoptica: es una dermatitis pruriginosa producida por el ácaro Sarcoptes scabiei canis. Es muy contagiosa y es común donde existen colectivos de perros. Afecta a animales de cualquier raza, edad y sexo. El intenso picor hace que los animales se autolesionen provocándose heridas de considerable importancia. El tratamiento aconsejado después de una buena limpieza y pelado de las lesiones es la aplicación de acaricidas.

Otodectosis o sarna auricular: puede darse indistintamente en perros y gatos, siendo el gato el portador más común. Provoca una irritación intensa en el conducto auditivo, dando lugar a prurito y exudado marrón- negruzco. Tanto el diagnóstico como el tratamiento son bastante sencillos si se acude con rapidez al veterinario.

Existen muchos otros tipos de ácaros pero menos comunes en consulta como: la Cheiletiolosis, la sarna notoedrica del gato, et.



Mosquitos

Portadores de distintas enfermedades en las que actúan como vectores.